Ser verde está de moda, definitivamente, da prestigio. Ser verde es, sin duda un excelente aporte al planeta, por ende, para todos nosotros. También para las empresas. Por lo mismo, el cuestionamiento que se hace “desde lo verde” es más complejo. En el caso de las empresas, el examen del verde no pasa sólo por el hecho de que tengan buenas prácticas medioambientales, procesos limpios ni el hecho de que se minimice el impacto medioambiental. Todo esto es aplaudible y loable.
La nueva columna de Diego Padilla, nos habla de como la RSE comienza a desarrollarse en el sector empresarial a partir de determinadas consideraciones, lo cual desencadena una serie de criticas y de cuestionamientos por parte de diversos sectores que se ven involucrados directa e indirectamente, dados sus efectos inmediatos o próximos.