Gestión Empresarial Social y Éticamente Responsable PDF Imprimir E-mail
Escrito por Prof./Dr. Iván Raimundo Canales Valenzuela   
Martes, 07 de Abril de 2009 21:58

Esta columna tiene por objetivo mostrar por qué y cómo la gestión ética y socialmente responsable no es una cuestión externa o extraña al concepto de empresa, sino más bien todo lo contrario, es una dimensión inherente al mismo y que gracias al concepto de interdependencia global es posible de visualizar.

Al hablar de Responsabilidad Social Empresarial pareciera ser, que hoy a la empresa, es necesario agregarle un maquillaje extra para mejorar su imagen corporativa y de este modo colocar mejor los productos que salen al mercado. Se percibe a la RSE como algo externo a la empresa y no como algo que le es inherente. Esta cuestión es relevante porque en la socialización de la RSE, la estrategia debiera ser, el aprender a visualizar en el medio empresa, una dimensión que le es esencial y propia, y que de algún modo, por cuestiones históricas y sistémicas ha sido olvidada. ¿Por qué decimos que le es esencial y propia? Porque partimos del presupuesto metodológico de la "interconectividad global" de todos fenómenos físicos y sociales, es decir, que hoy, gracias a los estudios en mecánica cuántica se puede sostener la existencia de una interconectividad global de todos los fenómenos físico, o de otro modo, no es posible que un fenómeno pueda existir de manera autónoma. También en teoría social de sistemas y la experiencia de la globalización confirman el hecho de que los fenómenos sociales tampoco pueden ser concebidos de modo autónomo, es decir, la interconenctividad o interdependencia global de todos los fenómenos físicos y sociales pertenece hoy a la esencia misma de lo real. Se trata, por tanto, de la negación de la existencia de entidades autónomas como componentes de la realidad.

Desde este contexto metodológico una cosa (tanto en el mundo físico como en el social) sólo puede surgir si está relacionada y condicionada, si es condicionante, copresente y cofuncional y si se encuentra en transformación continua. De este modo, es la realidad misma (física y social) la que se nos manifiesta como interdependiente y configurada por fenómenos impermanentes. O de otro modo, toda realidad o fenómeno físico o social surge o emerge desde dentro de coordenadas de interdependencia y de impermanencia global. Porque tanto, desde la mecánica cuántica como desde teoría social de sistemas podemos observar que no puede existir en el universo (físico y social) una sola entidad disociada del conjunto. Por tanto, los fenómenos físicos y sociales son interdependientes porque coexisten en el seno de una realidad global, que funciona en el modo de la causalidad recíproca. Es entonces esta interdependencia de los fenómenos la que nos sumerge en el horizonte de una responsabilidad universal.

Lo anterior tiene enormes consecuencias para la autocomprensión que los seres humanos puedan tener de sí mismos en general y las empresas de sí mismas en particular. Respecto de lo primero, "la comprensión de la interdependencia debe abrir el muro ilusorio que nuestra mente ha levantado entre ‘yo' y los ‘otros'. Vuelve absurdo el orgullo, los celos, la avidez y la maldad. Si no sólo todo las cosas inertes sino también todos los seres están vinculados, debemos sentirnos íntimamente preocupados por la alegría y el sufrimiento de los demás. Querer construir la propia felicidad sobre el sufrimiento de otras personas es no solamente amoral, sino también no realista" o no sustentable. Respecto de lo segundo, para la empresa comprender y tomar el camino de la interdependencia engendra un proceso de transformaciones en su interior que proseguirá a lo largo de todo el camino de su devenir económico y social, asegurando de este modo con ello, su sustentabilidad y permanencia en el tiempo.

Desde estas consideraciones podemos sostener que, la empresa es de suyo un fenómeno social y como tal esencialmente interdependiente, globalmente. Por tanto, las condiciones de su sustentabilidad no pueden ser sino, también interdependientes. Es decir, es inherente a la empresa el que deba hacerse responsable de sus interdependencias físicas, y sociales, porque precisamente en esa responsabilidad se juegan sus condiciones de sustentabilidad de corto, mediano y largo plazo. Es por ello que es un imperativo o un deber de sustentabilidad, el que la empresa se haga cargo (económica y socialmente) de modo responsable y sistemático de a lo menos, los siguientes grupos de interés (stakeholders); internos: socios y accionistas, directivos, trabajadores; externos: clientes, proveedores, competidores, medioambiente social y natural y administración estatal.

Sustentabilidad, económica, ambiental, social y ética significa, por tanto, respetar y negociar responsablemente con cada uno de los stakeholders, de tal modo que, el Bien y los beneficios propios de la empresa se obtenga respetando el Bien y la dignidad de sus grupos de interés. La rentabilidad de la empresa no puede ser construida desde la pauperización y el enfrentamiento sistemático con los stakeholders, sino desde el dialogo, la colaboración y la competencia respetuosa y responsable con los grupos señalados. De lo contrario, las condiciones de sustentabilidad empresarial de mediano y largo y plazo quedarán indefectiblemente hipotecadas.

Por tanto, el concepto de Gestión Empresarial Social y Éticamente Responsable no puede ser concebido como una añadido o algo extraño al concepto de empresa, o como algo que viene desde fuera de este concepto. El concepto de RSE lo que hace es permitir que la empresa aprenda a visualizarse y a hacerse responsable de una dimensión que le es propia, y que configura sus condiciones de sustentabilidad económica y social de mediano y largo plazo. Que la empresa privada tradicionalmente no se haya hecho cargo sistemáticamente de esta dimensión, no significa que no le pertenezca. Solo significa, que frente a los déficits sistémicos e históricos se han sumado déficits epistemológicos y éticos que no le han permitido concebirse desde la integralidad de las dimensiones que le son propias.

En tiempos como los actuales, donde el desarrollo científico físico y social, y las tecnologías de informática y la comunicación permiten visualizar todo nuestro complejo entramado de interdependencias globales, sencillamente no es razonable que existan empresas que pretendan construir su sustenbilidad económica, social y medioambiental, desde una ceguera sistemática ante la realidad inconcusa de sus interconexiones globales.

 

Última actualización el Martes, 07 de Abril de 2009 22:50
 
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