Empresa y Sociedad: los comienzos de la ciudadanía corporativa PDF Imprimir E-mail
Escrito por Camila Alvear   
Lunes, 25 de Enero de 2010 20:05

Diego Padilla

Sociólogo. Universidad de Concepción. Mención Participación Social y Ciudadanía.

Este artículo nos habla a cerca de como las empresas a partir del proceso de globalización inician una modificación en su práctica de RSE por diversos motivos, generando variados efectos que produciendo que la sociedad civil reaccione frente a sus determinaciones socioeconómicas.

A partir de los procesos de globalización o bien internacionalización del ámbito económico se han acrecentado la exclusión o profundización de las desigualdades en la realidad social por los conflictos sociales desatados por ella en este contexto, sin tomar en cuenta el grado de responsabilidad que las empresas con sus actividades al ser grandes corporaciones multinacionales al profundizar tales pendencias en la comunidad, dado lo anterior se desarrolla un tipo de racionalidad que es parte de la conciencia o ideología de la globalización económica, lo que es el verdadero éxito y fracaso de una época que comenzó con una promesa de "una nueva edad de oro" para el mundo lo que concluye como una crisis de variado tipo: social, monetaria, económica fundamentalmente, mas la mayor de ellas es la de concebir las vinculaciones entre la actividad económica de las empresas con la sociedad. Es aquí donde la RSE debe situarse con el fin de abordar el tema y aprender de los errores del pasado para la elaboración de sus programas.

De tal modo vemos como las grandes corporaciones o empresas privadas por sus actividades han desatado el mito de la concepción de valor para el accionista con la obsesión de ganancias con determinados efectos sociales los que son perjudiciales tanto para el equilibrio como para la salud de las sociedades complejas de inicios del siglo XXI; es por tal motivo que durante este período se considera que los principios socioeconómicos que priman son la codicia, la búsqueda del interés individual egoísta y la libertad de enriquecimiento sin limite alguno es lo que rige al ente moderno y a las empresas antes que todo, dejando de lado la sensibilidad social, la mesura y la contención, entre otras al ser vistas como "pasadas de moda" o anacrónicas, por lo que la sociedad debe excluirlas con el objeto de conseguir la más alta riqueza y modernidad para su desarrollo.

Lo manifestado conduce a un modelo de racionalidad que promueve un crecimiento económico donde la gran parte de los beneficios sociales y económicos solo son recibidos por una minoría de elegidos en contraste a los demás grupos que integran la sociedad, de tal forma se va constituyendo un modelo ambivalente a partir de dicha racionalidad en el transcurso de esta década la que conjuga una perversidad sofisticada, un excepcional dinamismo junto a una capacidad de creación de riqueza emanada de las grandes empresas y corporaciones financieras, las que se caracterizan por una acción irresponsable de destrucción tanto del capital social, ambiental y cultural. Algunos de los efectos sociales de tal modelo y que priman hasta hoy son los siguientes:

  • La ruptura del pacto moral entre empresas y trabajadores.
  • La autonomía despótica de la economía
  • El agravamiento de los fenómenos de dualización económica y
  • La dramática extensión de la pobreza y exclusión social.

 

Al ver junto con analizar esto comprendemos la función de la RSE con motivo de mitigar sus efectos colaterales, ya que una conexión entre empresa y sociedad permite desarrollar mejores programas unido a la ampliación de sus beneficios para todos los involucrados.

Durante el último período de la década de 1990 del siglo pasado la baja de la confianza en las grandes empresas se expresa con una interesante como impresionante intensidad en todas las naciones desarrolladas, sobre todo por las crisis monetarias experimentadas durante 1997/1998 en el orbe, es consecuencia de una crisis de racionalidad junto con una creciente desconfianza sistemática de parte de los ciudadanos/as en la eficiencia y eficacia social de un sistema socioeconómico en que tanto corporaciones como empresas son cada vez más primordiales; responde a también a una crisis de legitimidad donde hay una separación notable entre las prioridades de las empresas, los intereses privados y el bien común. Es el denominado excesivo poder de las grandes empresas y corporaciones, que se califican como semiestados.

De tal modo es la crisis experimentada con sus distintas fases que llegamos a una donde nace una nueva manera de racionalidad donde la presión junto con las coacciones sociales promueven a que el tópico sea analizado en al discusión pública por la presión ejercida por la ciudadanía en los procesos de rectificación de la racionalidad económica y social con gran protagonismo de esta durante este período, siendo destacable su función en el retroceso de las ideas más extremas de la ideología globalista como el fundamentalismo del libre mercado o neoliberalismo o la cruzada contra los sistemas estatales de bienestar social; es en este ámbito donde las organizaciones ciudadanas como las ONGs, grupo de defensa de los derechos civiles y humanos, asociaciones de consumidores, movimientos ambientalistas o cualquier organización de tipo no gubernamental conforma una acción determinada que permite que la realidad social despierte y ejerza sus derechos y deberes en vez de estar encerrada en lo estrictamente privado o inmediato. Es aquí donde la RSE tiene una amplia función para comprender el fenómeno, trabajando a conciencia en este para encontrar el debido equilibrio en la sociedad.

 

Comentarios (0)Add Comment
Escribir comentario
 
  corto | largo
 

security image
Escribe los caracteres de la imagen


busy
 
Ayúdanos

Mandanos tu noticia

Cuéntanos tu actividad

Hazte columnista

Hazte columnista

Enlazanos en tu web

Enlazanos en tu web